Terapia sexual

Sientes insatisfacción en tu vida sexual y/o afectiva

Los problemas sexuales en la terapia sexual

Se trata de alteraciones que se producen en cualquiera de las fases de la respuesta sexual y que impiden o dificultan el disfrute satisfactorio de la sexualidad. Estas alteraciones pueden manifestarse en diferentes intensidades y pueden expresarse de forma temporal o durar en el tiempo. Lo que las caracteriza es que producen un alto grado de malestar y dificultades interpersonales asociadas.

Los problemas sexuales tienden a denominarse disfunciones sexuales, y es importante destacar que no pueden cursar durante otro trastorno como la depresión mayor, y tampoco debe ser el efecto de sustancias o condiciones médicas.

Se pueden caracterizar en:

  • Si se producen desde el inicio de la actividad sexual o han sido adquiridas en el desarrollo
  • Si ocurren de forma generalizada con todas las parejas o de forma específica en función situaciones, parejas o estimulación
  • Si se debe a factores únicamente psicológicos o en combinación con médicos o abuso de substancias

Los problemas sexuales pueden ser tratados en la consulta de psicoterapia a través de la terapia sexual, aunque muchas veces las personas no llegan a iniciar un tratamiento psicológico con una demanda explícita para estos problemas. En cambio, cuando se decide acudir a la terapia sexual para tratar estos problemas, ya se ha asumido que el origen de las dificultades son psicológicas o de pareja.

Las causas de las disfunciones sexuales pueden ser multifactoriales, por lo que será importante descartar sintomatología orgánica y abordar los problemas psicológicos asociados.

Además, cabe destacar que la sintomatología en la sexualidad viene especialmente condicionada por el contexto social. La presión social, los estereotipos sobre conceptos como feminidad o masculinidad, o los mitos sobre la sexualidad, influyen en gran medida la forma en la que se vive la práctica sexual, por lo que las ideas propias sobre estos aspectos serán contenido de la terapia. 

Por último, en las relaciones sexuales se viven muchas emociones íntimas, se expresa la vulnerabilidad individual, y emergen dificultades más relacionadas con la subjetividad personal (emociones, pensamientos y sentimientos).

Terapia sexual para hombres

Los problemas más comunes entre hombres o las denominadas disfunciones sexuales se clasifican en entidades diagnósticas, aunque siempre deben considerarse en el contexto de la presión social, la falta de educación sexual, los mitos sobre la sexualidad, el impacto según el tipo de encuentros interpersonales y la influencia de la personalidad.

Trastorno del deseo hipoactivo

Es un trastorno propio de la fase del deseo sexual, y en esta situación hay una ausencia de fantasías sexuales y deseos de mantener relaciones sexuales.

Disfunción eréctil

En la fase de excitación sexual se trata de la dificultad en alcanzar y mantener la erección, y debe ocurrir de forma persistente y no esporádica.

Eyaculación retardada

En la fase del orgasmo, se trata de la ausencia o retraso recurrente del orgasmo después de haber tenido una fase de excitación normal. Puede ocurrir en la penetración o en la masturbación, y causa gran malestar.

Eyaculación retardada

También en la fase del orgasmo, la eyaculación se produce antes, durante o poco después de la penetración en respuesta a una estimulación sexual mínima.

Terapia sexual para mujeres

De la misma manera que en los hombres, los problemas más comunes en mujeres deben considerar el contexto social y educativo, el contexto relacional y la propia subjetividad.

Trastorno del interés sexual

En la fase del deseo sexual i la excitación, se trata de sentir incapacidad para obtener o mantener la lubricación propia de la etapa de excitación. A veces ha podido haber lubricación pero no poder sentirlo.

Eyaculación retardada

En la fase del orgasmo, se trata de la dificultad en alcanzar el orgasmo tras una adecuada estimulación sexual. Una mala estimulación puede no posibilitar el orgasmo.

Dispareunia

En los problemas relacionados con el dolor genitopélvico existe la dispareunia que se trata del dolor genital recurrente o persistente antes, durante o después del acto sexual.

Vaginismo

También como problema relacionado con el dolor existe el vaginismo, que se trata de espasmos involuntarios persistentes o recurrentes en el tercio externo de la vagina, los cuales interfieren en el coito.

Causas de los problemas sexuales en la terapia sexual

Como cualquier problemática de tipo psicológico, las causas son multifactoriales, y es necesario la evaluación profesional y no tender al autodiagnóstico, ya que puede perjudicar al curso de la resolución. Los problemas relacionados con la sexualidad y la afectividad son generalmente problemas relacionales, por lo que es útil desarrollar un tratamiento psicoterapéutico para analizar las creencias relacionadas, las experiencias pasadas, el cómo se vive en el cuerpo el malestar, y las actitudes que se toman en las relaciones con uno mismo y con los otros.

Causas físicas de los problemas sexuales: aunque generalmente las causas son psicológicas, se puede considerar el impacto de estos factores.

  • Consumo de alcohol, tabaco u otras drogas: este consumo distorsiona la respuesta de los sentidos, siendo una de las causas de la disfunción eréctil.
  • Medicamentos: algunos fármacos pueden inhibir el orgasmo.
  • Enfermedades físicas
  • Envejecimiento: los cambios hormonales, neurológicos o circulatorios pueden afectar a la sexualidad.

Causas psicológicas y emocionales de los problemas sexuales:

  1. Ausencia o inadecuada educación sexual: en muchas familias no se incidido en ofrecer una información realista y clara a sus hijos e hijas, lo que puede provocar que la información llegue a través de la pornografía o los estigmas compartidos en la sociedad, generando una imagen muy desvirtuada de la sexualidad.
  2. Modelos educativos familiares inadecuados: ofrecer una educación basada en el diálogo, sensibilidad emocional, establecimiento de límites, acompañamiento a la autonomía y responsabilidad, fomenta la posibilidad de establecer relaciones de respeto e igualdad con las otras personas, disminuyendo la posibilidad de sentirse inseguro o sentir miedo ante las relaciones íntimas y sexuales.
  3. Personalidad: la tendencia a la baja autoestima, la dificultad en la autoregulación emocional, el exceso de preocupación, la inclinación ansiosa o la introversión, así como la arrogancia  son características que puedan
  4. Experiencias sexuales traumáticas: las experiencias en las que se ha vivido el abuso sexual impactan de lleno en la posibilidad de mantener nuevas relaciones íntimas.
  5. Primeras experiencias sexuales problemáticas: por diferentes motivos puede haberse experimentado una primeras relaciones no satisfactorias de forma que acaba impactando en la expectativa sobre las posteriores relaciones.
  6. Problemas psicológicos: la calidad en las relaciones sexuales puede verse afectada por problemas como la depresión, trastornos de la conducta alimentaria, o la ansiedad.
  7. Problemas de pareja: las discusiones, conflictos, infidelidades, dudas sobre la estima, entre otros problemas, pueden acabar deteriorando el ámbito sexual.
  8. Relación de pareja basada en el poder: en los casos en los que uno de los dos miembros es más dominante que otro puede vivirse como una agresividad pasiva fomentando la disminución del deseo sexual.
  9. Estrés: los problemas económicos o laborales pueden ser situaciones que impacten en la calidad de la relación sexual.

Los mitos en la sexualidad

Los mitos son una opinión infundada sobre algo. Se convierten en creencias de toda la comunidad o de una generación. Provocan que se acaben generalizando e imponiendo verdades que son difíciles de cuestionar, aunque en la vida privada e íntima las personas pueden experimentar cosas diferentes.

Esta diferencia entre lo que se experimenta y lo que está aceptado socialmente, sumado a tener que vivirlo en silencio por la presión social del mito, puede generar malestar, inseguridad, baja autoestima y promover dificultades en el ámbito sexual.  

Algunos de los mitos más conocidos sobre la sexualidad y que merecen ser eliminados son:

En la sexualidad hay conductas normales y anormales.

La relación es perfecta cuando los dos acaban a la vez.

Sin penetración no hay relación sexual.

Hay que tener orgasmos en todas las relaciones.

No se pueden tener relaciones durante la menstruación.

La mujer en la primera relación sangra y tiene dolor.

La mujer puede tener dos tipos de orgasmos: clítoris y vagina.

Los hombres siempre quieren.

Si tienes fantasías homosexuales es que eres homosexual.

El tamaño del pene importa.

El sexo anal se practica en las relaciones homosexuales.

Solo se masturban los hombres.

Si te encuentras viviendo alguno de estos problemas, te acompañaré a lidiar con ellos para dejar de sentir malestar.
Puedes pedir cita aquí.

Preguntas frecuentes sobre terapia sexual

1¿Se puede hacer terapia sexual en pareja?
Es obvio que en caso de tener pareja, la sexualidad es algo compartido en la relación, por lo que puede tener sentido tratar el aspecto de la sexualidad y afectividad en un contexto de terapia de pareja. Aun así, puede plantearse como una dificultad individual, estando en pareja o sin ella.
2¿Qué tipo de terapia es la mejor para el tratamiento de los problemas en la sexualidad?
En función de la orientación del profesional, se abordará la problemática desde lugares diferentes, aunque finalmente se deberá incluir aspectos que tienen que ver con los aspectos relacionales, es decir, con el análisis de cómo te relacionas con los demás y contigo mismo/a, para identificar las idees y creencias que están impactando en contextos de intimidad.

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