Problemas en la adolescencia

Sentir mucho malestar en la etapa de la adolescencia

Los mitos en la adolescencia

Sobre la etapa de la adolescencia se sabe mucho, aunque circulan algunos mitos:

  1. La adolescencia se entiende como una etapa de transición hacia la vida adulto pero es mucho más que esto. Los cambios que se dan en estos años son vitales para la construcción de la identidad y personalidad de una persona, por lo que es una etapa con sentido propio.
  2. Se concibe desde la pubertad hasta los 18 años aproximadamente, aunque socialmente se prolonga varios años más, hasta que no es posible construir una auténtica autonomía.
  3. Aunque la adolescencia es una etapa de tensión psíquica y social, no más del 15% son adolescentes “problemáticos”.

Es una etapa donde se consolida el sentido de la identidad personal, sexual y social, a través de la cual se fundamenta la autoestima y la propia capacidad para afrontar una vida autónoma y responsable.

Cambios a nivel relacional del adolescente:

Se necesita menos presencia del sistema familiar para dar más lugar a las amistades. Se sigue necesitando ser cuidados por la familia, pero son también capaces de cuidar a otros.

Cambios a nivel profesional del adolescente:

Se inicia el camino académico hacia la integración laboral, a través de la construcción de un proyecto profesional fruto de deseos, motivaciones e identificaciones.

Cambios a nivel sexual del adolescente:

La atracción sexual se convierte en una motivación sexual y social de gran importancia, consolidando así relaciones de pareja. Se acaba definiendo la orientación hacia las personas en términos de relaciones sexuales y de pareja.

Cambios a nivel emocional y afectivo del adolescente:

Se acaba consolidando la propia seguridad a través de la expresión emocional rica que acaba culminando en la posibilidad de autoregulación emocional de la madurez.

Cambios a nivel cognitivo del adolescente:

Desarrollan capacidades hipotético-deductivas y de pensamiento abstracto, facilitando el pensamiento crítico. Acostumbra a haber idealismo y desilusiones sobre él, así como se experimenta el sentido de justicia.

Cambios a nivel fisiológico del adolescente:

Se desarrolla prácticamente al completo todos los sistemas del cuerpo, y se define la figura corporal que será la imagen de la persona adulta.

Los problemas más frecuentes en la adolescencia

Alcohol y drogas

El consumo precoz de substancias tóxicas es una conducta de riesgo en este momento de la vida. La asociación cultural entre ocio o diversión con el alcohol es un problema social y de salud en esta etapa donde aún no está bien construida la capacidad de autocontrol.

Aislamiento social

Se trata del malestar generado por las exigencias sociales que provoca un retraimiento general que culmina en el aislamiento. Este problema está relacionado con la incapacidad de cumplir los roles sociales esperados, y está influenciado por aspectos del contexto y la personalidad.

Angustia por la presión social y autoestima

En la sociedad de la imagen que vivimos es especialmente importante la idea de ser aceptado/a a nivel físico y social para poder encajar en los estándares culturales. La cultura impone modelos muy exigentes “de ser y estar” en la vida, que en la adolescencia intentan seguirse con una voluntad de pertenecer. Esta presión acaba minando el sentido del self y provocando insatisfacción con el cuerpo y con la forma de vida que se lleva.

Trastornos de la conducta alimentaria

La presión social sobre la imagen junto con una vulnerabilidad personal, acaba comportando una alteración en la conducta alimentaria que facilita el surgimiento de trastornos relacionados.

Conductas sexuales de riesgo

El descubrimiento de la dimensión sexual puede provocar comportamientos de alto riesgo como no usar protección contra embarazos no deseados o infecciones de transmisión sexual, entre otras.

Problemas relacionales

La adolescencia es un momento para aprender a relacionarse con otras personas a la vez que construye una identidad segura y confiable. Cuando no hay referentes nutritivos para este aprendizaje pueden faltar habilidades para la relación interpersonal y puede construirse una personalidad dependiente que pueda conllevar problemas relacionados con el abuso en las relaciones, como es el caso de la violencia de género donde se añade los valores propios del patriarcado.

Dificultades académicas

El fracaso escolar, las exigencias sociales sobre el nivel académico o la necesidad de tomar decisiones deprisa sobre los objetivos laborales pueden provocar mucho sufrimiento.

Bullying

El acoso escolar puede haberse dado en la etapa de primaria o en el instituto y la mayor parte de veces acaba afectando al bienestar psicoemocional del adolescente, pudiendo conllevar trastornos graves más adelante.

Problemas en las relaciones familiares

La familia acaba siendo desplazada por otras necesidades relacionales del adolescente, lo que hace necesario que padres y madres encajen las nuevas demandas de hijos e hijas.

Adicción a las pantallas

La cotidianidad del uso de la tecnología está transformando la vida relacional y personal, afectando especialmente a una etapa vulnerable de cambio como es la adolescencia.

Ansiedad con la identidad sexual

Las expresiones sexuales heterogéneas y su visibilidad y conflictividad en la sociedad puede provocar dudas y miedos que generen mucho malestar.

Insomnio

La ansiedad fruto de los problemas que la persona adolescente puede estar viviendo, además del uso adictivo de las pantallas puede provocar problemas para conciliar un descanso reparador, afectando en el rendimiento de cualquier otra área como la académica.

Autolesiones

La insatisfacción personal y social, la dificultad de encajar en los modelos estereotipados, o el conflicto interno sobre la identidad, son factores que conllevan prácticas autolesivas, una expresión auténtica de malestar.

Cómo ayudar a un hijo/a adolescente con problemas

Los problemas que puedan atravesar los hijos/as adolescentes son una fuente de malestar para toda la familia. Cómo manejar la expresión diversa del sufrimiento adolescente comporta disponer de los recursos personales y a veces profesionales para poder acompañarlo y superarlo. Es habitual que como madre o padre te puedas sentir desbordado/a a nivel emocional y sentir que no dispones de las estrategias para la gestión del conflicto.

Ante esta situación, es importante recorrer a la ayuda profesional. En el caso que vuestro/a hijo/a esté dispuesto a pedir ayuda, será muy útil que inicie un proceso de psicoterapia en el que encuentre los motivos que le causan malestar y pueda recuperar y mejorar las capacidades para afrontar su momento vital.

En casa será importante introducir si no las hay, algunas estrategias que mejoren la comunicación con tu hijo/a, que será la base para poder acompañar a su malestar o problema.

Estrategias de comunicación con adolescentes

  1. Mantener una actitud de confianza en sus capacidades para afrontar sus propias dificultades. En caso no puedas adoptar esta actitud por la falta de evidencias que te permitan confiar, o por tener tú mismo dificultades en confiar, piensa en pedir ayuda.
  2. Mantener la calma y autorregular tus emociones. Es importante no caer en la desesperación o la preocupación excesiva. La idea es ocuparse de forma serena y afrontar el problema con determinación. Si no sientes fuerza para encontrar esta serenidad, puedes pedir ayuda.
  3. Fomentar espacios de conversación con tu hijo/a. Aprovecha los momentos compartidos para preguntar aspectos del día a día y así puedas obtener información sobre el problema.
  4. Compartir tu preocupación y malestar ante tus observaciones sobre él o ella, y también sobre tu propia vida. Sin miedo, acostúmbrate a mostrar tu vulnerabilidad a tu hijo/a. Puedes compartir dificultades en tu trabajo, o con personas, tus preocupaciones sobre aspectos sociales, etc, permitiendo que tu hijo/a pueda percibir tu vulnerabilidad y sienta el propio permiso para expresar la suya. Puedes optar por expresar explícitamente tu preocupación por cómo ves tú sobre cómo se encuentra.
  5. Introducir la posibilidad de pedir ayuda. Mostrarte abierto a ayudarle a encontrar el recurso o la persona adecuada para ello.
  6. Durante el proceso de recuperación, mantenerte abierto al acompañamiento para que pueda sentir seguridad y evitar los sentimientos de soledad. El cambio es difícil, pero lo es menos si no se está solo/a.

Cuándo pedir ayuda para problemas en la adolescencia

Es importante pedir ayuda cuando se detecta un problema y no se encuentran recursos personales o sociales a mano para poder reconducir la situación. Si se puede detectar pronto, el problema no evolucionará hacia una situación más crítica.

La psicoterapia es un recurso adecuado para afrontar las dificultades en la adolescencia, y puede ayudar a promover cambios necesarios en la persona adolescente pero también en la familia.

Si te encuentras viviendo alguno de estos probelmas, te acompañaré a lidiar con ellos para dejar de sentir malestar.
Puedes pedir cita aquí.

Preguntas frecuentes sobre problemas en la adolescencia

1¿Qué hacer si me cuesta comprender a mi hijo/a?
En este caso, puede que sea importante incorporar estrategias de comunicación efectivas para mantener un acercamiento que tu hijo/a no sienta como invasión o rechazo. Mejorando este acercamiento puede que se muestre más abierto/a y que le sea más fácil expresar sus emociones, pensamientos y sentimientos, lo que haga que pueda ser más fácil comprenderle.
2¿Por qué siempre estamos discutiendo con mi hijo/a adolescente?
De nuevo, es importante tener integradas estrategias de comunicación efectivas para no entrar en conflictos que pueden escalar y enquistarse en la relación. Una profesional os puede ayudar a incorporar estas formas nuevas.
3¿Qué hacer si li preocupa mucho su físico?
Es normal que a un adolescente le preocupe su imagen y las opiniones de su entorno. Hay que estar observando cualquier expresión poco saludable de esta preocupación. Por ejemplo, si hace muchos comentarios despectivos sobre su físico, si cambia su comportamiento respecto la alimentación o el deporte de forma repentina, si tiene cambios de peso rápidos, si cambia su estado de ánimo. Si detectas cualquier de estos cambios será importante hacerle notar tu preocupación y proponerle buscar ayuda profesional.
4¿Cómo afrontar el acoso escolar?
A veces el acoso puede ser vivido en silencio, por lo que padres y madres se dan cuenta tarde. Siempre que sea posible hay que poder observar cómo se siente tu hijo/a en la escuela o instituto, haciendo preguntas invitando a contar experiencias, a generar espacios de intimidad en los que se pueda mostrar con sus preocupaciones. Cuando tengáis intuición de que algo puede estar ocurriendo, y después de haber hablado con vuestro/a hijo/a sobre vuestra inquietud, debéis invitarle a buscar ayuda, ya que no tiene por qué estar pasándolo mal.

Reserva tu cita

A través de este formulario puedes hacer llegar cualquier duda que tengas. Si ya te has decidido, agendaremos la primera visita según tu disponibilidad.

    Nombre*

    Email*

    Teléfono*

    ¿Qué terapia quieres realizar?*

    ¿Cuándo quieres realizar la terapia?*

    ¿En qué te puedo ayudar?