Problemas de pareja

No sentirse bien en la relación de pareja

La relación de pareja sana

Aunque hoy día existe una expresión heterogénea de modelos de pareja (múltiple, romántica, híbrida, swingers, poliamor, flexisexual, fatuas, a distancia), sigue predominando la idea de pareja como dos personas que se convierten en compañeros/as de vida a través de un acuerdo mutuo de fidelidad. Este acuerdo se sustenta sobre una base de atracción y amor que justifica la decisión de emprender un camino vital compartido. Existen diferentes teorías que explican qué componentes son necesarios para que las relaciones de pareja puedan crecer y durar a lo largo del tiempo de una forma placentera y que asegure la ilusión por mantener el compromiso. 

Los componentes del amor según Sternberg

Pasión

Es el componente responsable de la atracción física y sexual, que causa una actividad neurológica y emocional que lleva al romance y la interacción sexual.

Intimidad

Se trata del sentimiento de proximidad y conexión en la relación. La intimidad está compuesta por la apertura, el sexo, la afectividad, la capacidad de apoyar y la compañía silenciosa. Se trata de asumir el riesgo mutuo de mostrar los propios sentimientos y pensamientos más íntimos.

Compromiso

Se refiere a la decisión de amar alguien y mantener una relación, fruto de sentir la certeza de amar y ser amado/a y las ganas de compartir un proyecto mutuo. Implica disponer de la capacidad de dar soporte, de expresar el amor, de mantener fidelidad (si no hay un acuerdo de apertura de relación), de expresar admiración y consideración por el/la otro/a.

El equilibrio entre estos componentes permite disponer de una cierta estabilidad a la pareja, de forma que se pueda vivir lo que hoy día se establece como amor comprometido, que se aleja del ideal de amor romántico. El amor comprometido es el amor fruto del conocimiento y del esfuerzo. Implica voluntad y empeño sobre la base del enamoramiento. Junto con el conocimiento, el respeto y el cuidado al otro configuran esta forma de querer. El amor comprometido se aleja de la fusión simbiótica y permite construir con el tiempo, una relación profunda que permita conservar la integridad y la individualidad en la pareja.

Fases de la pareja

Des del momento en el que se conoce a una persona que pueda hacer sentir la posibilidad de establecer un compromiso e iniciar un proyecto de relación de pareja, se dan diferentes fases a través de las cuales la relación irá transformándose. Existen muchas teorías que explican las fases de la pareja: aquellas que se centran en la evolución del amor, las que ponen el foco en los comportamientos estereotipados del modelo de pareja tradicional, otras que se fijan en las fases hasta la interdependencia, o las que acaban en los procesos de separación. En este caso se describe una teoría que propone las relaciones de pareja pasan por diferentes fases a lo largo de su curso a través de las cuales los miembros van adquiriendo cada vez más interdependencia gracias a la proximidad, el contacto y la reciprocidad, siempre que la relación haya superado las crisis que podrían llevar a la separación.

Fase de la luna de miel, el enamoramiento

La primera fase se trata de un tiempo de idealización de la pareja, sin la posibilidad de reconocer los defectos mutuos. Ambos sienten una compenetración fluida y se encuentra alejada del conflicto. Existe una conexión profunda con apoyo incondicional, intimidad y comunicación cómplice. Se empiezan a pensar proyectos compartidos.

Fase de aceptación y ajuste de expectativas

En esta fase se ponen en marcha estrategias de acomodación y asimilación. Cada miembro plantea la necesidad de disponer de un espacio propio, buscando satisfacer las expectativas de la pareja pero también las propias. En este proceso se pueden dar conflictos, sobre todo si alguno de los miembros se encuentra en la etapa de luna de miel. Para fortalecer este momento es bueno añadir formas de comunicación eficaz y respetar la individualidad.

Fase de la lucha de poder

En esta fase cada miembro defensa gozar de libertad y asumir sus propias responsabilidades. Es como si los dos quisieran ganar. Se busca estar un poco más arriba que el/la otro/a. El fortalecimiento se consigue cuando la pareja es consciente de esta dinámica y se busca el equilibrio con mucha comunicación.

Fase de interdependencia

Se trata de un momento en que emergen las tensiones y conflictos no resueltos. La pareja puede plantearse darse espacio y tiempo para requilibrar las fuerzas y los espacios. Superar esta etapa implica fortalecer el compromiso, la intimidad y los lazos afectivos.

Fase de crecimento mutuo

La pareja en este momento reconoce la importancia de la individualidad y se aceptan las diferencias. Se trata de un momento de crecimiento personal, y prevalece el compromiso y la responsabilidad.

Fase de aceptación mutua y reconcilianción

En esta fase la pareja ya dispone de técnicas de afrontamiento consolidadas, una comunicación eficaz y se ha aprendido a vivir con las diferencias. En este momento no se pretende cambiar al otro/a, y se mantiene el compromiso y la intimidad.

Los problemas más comunes de pareja

Para el crecimiento de cualquier relación es importante aceptar las crisis como una oportunidad para afianzar la relación. Las crisis y los problemas se tratan en muchos casos de la expresión misma de los cambios evolutivos en el sí de la relación, pero también en la propia evolución personal de los miembros de la pareja. A veces la relación no cuenta con los recursos para manejar los conflictos y no pueden adaptarse a los cambios que van provocando. El déficit de estos recursos sitúa a la pareja en una situación de vulnerabilidad. Una pareja funcional es la que se adapta constante y gradual a los cambios de dos personas que evolucionan, sorteando cada crisis que se va dando.

Los problemas más comunes en las relaciones de pareja son:

  1. Falta de confianza
  2. Mala comunicación
  3.  Celos
  4. Falta de tiempo
  5. Infidelidad
  6. Monotonía o rutina
  7. Diferencia en intereses
  8. Problemas con las familias de cada uno/a
  9. Dificultad en adaptarse al nacimiento de hijos/as
  10. Problemas en la vida sexual
  11. Problemas de convivencia

Qué causa los problemas de pareja

La comunicación ineficaz

En cualquier conflicto la comunicación es un elemento esencial. La comunicación en pareja evoluciona y cambia en el mismo sentido en que se van transitando todas las crisis en la pareja. La comunicación implica componentes afectivos y emocionales que deben ser contemplados para asegurar la eficacia en comunicarse. Se da más probabilidad de que aparezca un conflicto cuando en la comunicación no haya reglas, o que sean muy difusas o rígidas. 

Falta de autoestima

Es vital que la pareja goce de un buen nivel de autoestima en cada miembro para poder afrontar las crisis con éxito. La baja autoestima dificulta que pueda haber recursos personales para la gestión de las situaciones de crisis.

Falta de normas consensuadas, claras y aceptadas

El compromiso obliga a establecer unas normas que funcionan como límites y generan confianza y seguridad a la pareja. La comunicación fluida ayuda a debatir e ir modificando estas normas siempre que sea necesario, adaptándose a las necesidades individuales pero también las comunes en la relación.

Falta de apoyo social

Hemos visto cómo la autonomía y la conservación del espacio individual es importante para que una relación pueda prosperar. Este espacio puede encontrarse con amigos/as fuera de la relación de pareja, por ejemplo. En caso uno de los miembros o ninguno de los dos disponga de este espacio, cabrá la posibilidad de caer en la rutina, el aburrimiento, la apatía, que puede provocar rupturas.

Señales que se vive una crisis de pareja

Algunos de los síntomas que pueden alertar que una relación no está siendo funcional ni satisfactoria son:

  1. Falta de ganas por compartir espacios o momentos.
  2. Dificultad en responder qué hace que estés juntos/as.
  3. Se ha perdido las muestras de afecto y cariño.  
  4. Han desaparecido las relaciones sexuales.
  5. Habéis dejado de proyectar planes conjuntos en el presente o el futuro.
  6. Estás centrado en las cosas que no te gustan del/la otro/a.
  7. No conseguís remontar los conflictos, dejando enquistados los problemas.
  8. No sentís motivación para recuperar la relación.
  9. Sentís interés por otras personas.

Cómo hacer funcionar una relación de pareja

  1. La pareja debe tener claro los límites, es decir, debe tener claros los espacios personales respetando la individualidad. A la vez, se deben compartir límites en relación a otras relaciones, per ejemplo, amigos o familia, para que no interfieran en el espacio íntimo de pareja.
  2. Los miembros de la pareja deben mantener una cierta flexibilidad para poder asumir roles de la propia madurez. Por ejemplo, a veces es necesario cuidar más al otro miembro y otras veces es importante dejarse cuidar. A veces mostrarse vulnerable, y otras veces fuerte para cuidar al otro.
  3. La pareja debe trabajar para conservar una valoración recíproca. Mantener unos niveles altos de admiración, valoración, aprecio, estima, respeto, consideración, es principal para que exista una satisfacción en la relación. Se debe alejar la crítica, el juicio, y la voluntad de que el/la otro/a cambie, y aceptar la vulnerabilidad de cada uno/a en todos los momentos de las diferentes etapas vitales y fases de la pareja.
  4. La pareja no debe abandonar la idea de crecer y evolucionar en el grado de comunicación. La satisfacción de la pareja pasa por comunicar las necesidades afectivas y emocionales sin miedo al juicio o al rechazo. Esto es mantener y afianzar la intimidad, lo que permite “ser uno/a mismo/a” en la relación. Sentirse seguro/a cuando se comparten las emociones hace disminuir los temores y la ansiedad. De la misma forma se deben poder expresar los deseos en el ámbito sexual y afectivo.
Si te encuentras o os encontráis viviendo alguna de estas dificultades, os acompañaré a lidiar con ellas para dejar de sentir malestar.
Puedes pedir cita aquí.

Preguntas frecuentes sobre problemas de pareja

1¿Cuándo acudir a terapia de pareja para resolver problemas de pareja?
En el momento en que sintáis que no disponéis de los recursos como pareja para poder afrontar un proceso de reparación y recuperación, y además haya una voluntad compartida para continuar el compromiso que acordasteis.
2¿Cuándo suele durar una terapia de pareja para problemas de pareja?
Es difícil establecer un tiempo concreto con el que resolver los problemas de pareja. En función de la disponibilidad de cada uno/a, de los recursos individuales y como pareja, así como el tipo de problemática será necesario un número de sesiones. Para un problema común sería suficiente con 10 sesiones en una periodicidad de visita quincenal.

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